El análisis técnico es un método de evaluación de valores mediante el análisis de estadísticas generadas por la actividad del mercado, como precios pasados y volumen de negociación. Los analistas técnicos no intentan medir el valor intrínseco de un valor, sino que utilizan gráficos y otras herramientas para identificar patrones y tendencias que sugieren movimientos de precios futuros.
Ejemplos y casos:
- Medias Móviles: Los analistas técnicos suelen utilizar medias móviles para identificar tendencias y puntos de inversión potenciales en el precio de un valor. Por ejemplo, un cruce de medias móviles a corto plazo por encima de medias móviles a largo plazo puede señalar una tendencia alcista.
- Niveles de Soporte y Resistencia: Los traders utilizan niveles de soporte y resistencia identificados mediante el análisis técnico para tomar decisiones de compra o venta. Por ejemplo, si una acción no logra superar consistentemente un cierto nivel de resistencia, puede indicar una barrera para una mayor apreciación del precio.
- Índice de Fuerza Relativa (RSI): El RSI es un indicador técnico popular utilizado para medir la velocidad y el cambio de los movimientos de precios. Los traders pueden interpretar un valor del RSI por encima de 70 como condiciones de sobrecompra, lo que sugiere una reversión potencial a la baja.
- Patrones de Gráfico: Los analistas técnicos estudian patrones de gráficos como cabeza y hombros, triángulos y banderas para anticipar movimientos futuros de precios. Por ejemplo, una ruptura por encima de un patrón de triángulo alcista puede señalar una continuación de una tendencia alcista.
En general, el análisis técnico se basa en la premisa de que los movimientos y patrones de precios históricos tienden a repetirse, lo que permite a los traders tomar decisiones informadas sobre la compra y venta de valores sin considerar factores fundamentales como ganancias o dividendos.